El Chorrillo, 29 de enero de 2021
La facilidad con que algunos, que tienen a su disposición el altoparlante de los medios, se emplean en repartir sus muy peculiares opiniones descalificadoras como si ellos en persona se hubieran erigido por mor de su aparición en lo medios en jueces de lo que sucede a su alrededor, me pone esta mañana sobre la pista de que personas conocidas como Sebastián Álvaro pueden estar sufriendo de alguna intoxicación que les nubla el entendimiento. Voy a ver si me explico.
Días atrás, según las noticias que tengo, un grupo de nepalíes alcanzan en invierno el último ochomil que restaba por escalar. Aplausos, conmovedor, una hazaña sin precedentes. La noticia apunta que uno de ellos alcanzó la cumbre sin el uso de oxígeno suplementario. Pues bien, a continuación, Sebastián Álvaro, asumido de la potestad que le confiere su rango de notario plenipotenciario de las actividades que se realizan en la montaña, asoma la cabeza por los medios de comunicación para decir cosas como las siguientes.
La noticia se encabeza así: “El 16 de enero de 2021, un equipo de 10 alpinistas nepalíes, 9 de ellos utilizando oxígeno suplementario y 1 no, logró llegar a la cumbre invernal del K2 (
Punto seguido más allá afirma con una capacidad de omnisciencia alucinante, que nadie de los que habían intentado antes alcanzar el K2 había usado oxigeno “ni tenía previsto” usarlo. “Eso ya es un índice, un indicador” santifica. Este hombre ha estado en la mente de todos los alpinistas y sabe con toda certeza que nadie tenía prevista tal cosa. Pero aún tiene tela para lucirse este señor al desplegar su énfasis ante la aclaración que le hace el periodista de que a la cumbre invernal al K2 mucha gente lo considere un salto cualitativo de los sherpas y un reconocimiento a su pueblo, de este modo: “Eso sí que me parece pura hipocresía. No ha subido el pueblo sherpa, han subido unos tipos… de los 10 que han subido, 3 de ellos tienen compañías de viajes”. ¿Qué coño le pasa a este hombre que quiere confundirnos mezclando churras con merinas? Han subido unos “tipos”. ¿Qué significa ese “tipos” en la boca de este afamado productor de buenos documentales pero que parece un viejo chocho al referirse a los escaladores de la invernal con ese despreciativo “tipos”? ¿Pura hipocresía el hecho de que un grupo de diez nepalíes suponga en cierto modo el reconocimiento del valer de un pueblo, de su fuerza, de su paciencia con tantos adinerados occidentales que serían incapaces de llegar siquiera a los campamentos bases sin el esfuerzo y el trabajo de un pueblo sobre cuyos hombros tantos alpinistas de la otra parte del mundo han alcanzado la fama? El valor y la significación de un pueblo se mide por el valor y la fuerza de sus hombres más significativos. No son sólo las espaldas de Colón o Magallanes las que soportan la gloria y el trabajo de un pueblo. Pero no hace faltan explicaciones, cualquiera que sepa leer entenderá. “Esa gente, como Nirmal Purja y Seven Summits (la empresa de expediciones de Nepal), están patrocinados por Red Bull. Coloquemos cada cosa en su sitio”, dice. Ergo, los méritos de Alex Hannold son de sus patrocinadores, el mérito de Colón es de los Reyes Católicos. Me asombra que la inteligencia de un hombre tan competente pueda hacer aguas de manera tan infantil.
Pero amigos, aquí, aquí viene ahora mismo la mejor joya de todas, el notario plenipotenciario se pronuncia así: De todos los alpinistas en la cima del K2, solamente el muy reconocido Nirmal Purja dijo haber subido sin botellas de oxígeno, le dice el periodista, a lo que él responde: “Me lo tengo que creer, porque tendría que demostrarlo yo, que soy un periodista”. Primero; tendría que demostrarlo, el nepalí Nirmal Purja, porque él es periodista, ahí es na; cosa más ridícula no puede concebirse, que el señor Nirmal tenga que descender al patio de la casa del señor Álvaro con las pruebas irrefutables de lo que sea para que éste dé su venia... Este señor, que se ha empeñado en ese papel de notario que algunos ejercen, ya le sucedió no hace mucho a Dario Rodríguez cuando él a su vez quiso pontificar desde el púlpito de Desnivel que determinada alpinista china no había hecho los catorce ochomiles porque le habían faltado dieciocho metros para llegar a una de las cimas, ha hecho excelentes documentales, y metido a esa labor habría que decirle lo que le dijo Rembrandt a un zapatero. Éste último había hecho una observación al pintor sobre determinado defecto que observó en unos zapatos de un lienzo y Rembrandt se lo agradeció, pero el zapatero, entusiasmado y con su autoestima por las nubes, volvió a la carga varias veces más con parecido tema en otros aspectos del lienzo, así hasta que Rembrandt cansado saltó: “Zapatero, ¡a tus zapatos!”. Eso mismo.
Yo sugeriría a Sebastián Álvaro, ya que aspira a testigo y notario plenipotenciario de lo que sucede en las montañas, que se vaya montando un chiringuito en las cumbres del Himalaya a fin de que cuando a cualquier alpinista le dé por aparecer por allí él pueda extender el consiguiente certificado una vez verificado etcétera, etcétera.
Me parece cuanto menos indigno de un hombre con una experiencia como la suya, que de sobra sabe que puede crear una corriente de opinión en aquellos que no se detienen a mirar qué coño nos ha enlatado en su discurso este hombre tal si fuera Dios Padre, que ante una situación como ésta se atreva a usar la ligereza de su lengua, o acaso de sus escondidas fobias, contra esos “tipos” nepalíes que no tuvieron la gracia de caerle bien al rabino que oficia en esta fiesta que son los medios de comunicación en los que unos pocos actúan a modo de popes.
Ya me he desahogado, así que finito. Que me disculpen Sebastián y todos sus admiradores, pero es que se me ha atragantado esa entrevista viendo cómo uno de esos notables, o que se creen notables, son capaces de llamar “tipos” a unos cuantos bravos y abnegados nepalíes que parecen sufrir el menosprecio del periodista, no por cualidades físicas y mentales, sino porque sus patrocinadores, etc., lo que como siempre es confundir el culo con las témporas.
* * *
NOTA:
Me encuentro esta mañana en mi blog un comentario que acaso responde a lo que me ardía por dentro y me impelió a escribir lo anterior y que el comentarista expresa con una fuerza de la que yo fui incapaz. Incluyo aquí su comentario y aprovecho para darle mis más sinceras gracias por tan hermosa y profunda manera de exponer el fondo de la cuestión que motivaron mis líneas.
El comentarista anónimo hace estas observaciones:
Es que es bellísimo lo que acaba de suceder en el K2..... La Grandeza de Nepal y su gente, su pureza de corazón, su humildad verdadera que durante todos estos años han estado demostrando a Occidente.... es precisamente esa simpleza y pureza la que ha logrado lo que ningún otro enorme ego occidental ha podido lograr hasta ahora.... nos demuestran que para llegar tan alto y tan lejos se requiere de esos atributos del corazón.... y por el contrario, cuando los egos megalomaniacos, que persiguen el ´YO PUEDO´, ´YO SOY EL PRIMERO´, ´YO SOY EL MÁS FUERTE´, ´YO SOY EL MÁS RÁPIDO´.... mueren en el intento.... ese contraste que acaba de suceder, enseña esa diferencia..... una misma meta.... una misma cumbre.... intentada con dos propósitos diferentes.... una exitosa y la otra fallida. Por eso son los Nepalíes los que viven y protegen ese territorio de las más altas cumbres....son los más humildes y grandes de corazón.... que de nos ser por la necesidad de trabajo, no estarían escalando.... no lo necesitan.... no necesitan demostrarse nada.... ese es el legado de Nepal al mundo....la grandeza de lo simple.... es lo que conquista lo más difícil de lograr.... es por eso que los Nepalíes ´administran´ el Himalaya... y no un ego occidental.... la vida pone en su sitio a cada cual.... Hago un símil para explicarme mejor. En la película de Harry Potter.... al final de todo.... Harry Potter se vuelve el dueño del máximo poder del reino mágico, la varita de Sauce..... y la vida se la entrega, porque precisamente, es él, el único que no estaba dispuesto a utilizarla.... entonces la rompe.... rechaza la idea de ´poder´ como fuerza controladora y manipuladora.... eso mismo para en el Himalaya.... la vida le entrega a los Nepalíes las montañas más altas.... le otorga la mejor genética del mundo para escalar montañas.... porque ellos no necesitan escalarlas para satisfacer sus egos... ellos sólo quieren vivir en paz, respetar su tierra, vivir simple..... la grandeza de lo simple.... esa es la más grande cumbre a conquistar para occidente, donde todos quieren tener, saber, conquistar, trofeos y trofeos, cumbres y cumbres, ser los mejores, los más adinerados, ser los más bellos, los más poderosos, los que escalan más alto y más rápido... en fin.... la grandeza de lo simple.... es la única forma de estar en paz y que este mundo siga..... mis apreciaciones sobre los Nepalíes las hago habiendo estado allí, habiendo pisado esa tierra y teniendo un amigo Nepali con gran corazón y al que valoro.... un guía de montaña, que había estudiado Física Pura.... hermosa persona él y su familia. Brindo por ese país y su gente. Se merecen haber logrado lo que lograron. Tanto por aprender de ellos.

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