Un sueñecito en Cueva Valiente



Desde Tablada el monte agostado lo atravesaba la senda de Cabeza Lijar. Mi recuerdo era el de Casa desolada del pasado invierno subiendo un día de niebla hacia la cordal de Tres Peñotas, el paisaje, Abantos, la Mujer Muerta, apareciendo a ratos entre la espesura gris que hacía acogedora la lectura de Dickens. Los paisajes del Guadarrama hace un año que van acompañados por las lecturas con los que los atravesé. Hoy también fue la presencia de las merenderas, esas flores parecidas a los azafranes que tapizan el suelo guarrameño después del verano. Me tiré al suelo en varias ocasiones para buscarles su mejor ángulo. Ahí están, los últimos de Filipinas antes de que llegue el invierno.
Sobre la Maliciosa colgaban algunas nubes que adornaban el cielo. Desde Cueva Valiente, hacia Peguerinos, el paisaje era risueño, los pinares extendiéndose hacia las estribaciones de Gredos. Fue agradable echar un sueño en la cumbre.En la estación de tren de San Rafael el abandono de Renfe hizo posible que las vetustas paredes de la estación sirvieran para llenarlas de coloretes que no quedaban del todo mal con el sol del atardecer calentando todavía sus muros.































3 comentarios:

Ana Jordán Davia dijo...

Antes de que tú me mandaras tu nota esta mañana en el trabajo vi que habías vuelto a los caminos ,pero mi jefa no nos ha dejado ni movernos.Menos mal que este mundo permite que otras personas se muevan y en cierto sentido los demás con ellas.Lo de siempre :¡¡¡que fotos¡¡¡
un besote
ANA del Badulake

Ana Jordán Davia dijo...

Mira la foto de arriba que por lo menos ahora no abre.Si es un problema momentaneo quita este comentario.
Más besos: Ana
(lo de la foto era una escusa para darte más besos)
Ana del Badulake

Alberto de la Madrid dijo...

Regreso no más del cine, primera puerta a la derecha rodeando los rosales (Shara, de Noemi Kawasi... encantadora), miro, la foto está en su lugar.
Recojo los besos, los guardaré en el frasquito de los recuerdos.
Otros besos